lunes, 18 de abril de 2011

SER HOMOSEXUAL

Ser homosexual no es cosa fácil. El homosexual nace con un estigma terrible que lo convierte en objeto de burla y contradicción. No ha faltado quien lo ve como un enfermo sexual, como un condenado al infierno o como un desquisiado mental. Todos están en un error. Nisiquiera Jesús lo condenó, cuando dijo que habían eunucos que habían nacido así del vientre de su madre.
Además del gran sufrimiento de ser mal querido, manipulado por las mujeres y utilizado por muchos hombre, sus padres y sus hermanos se averguenzan de ellos, pero sentirían inmensa alegría si se fueran bien lejos, para evitarse así la verguenza de tener que ver cómo la gente hace burlas de ellos y los critican sin compación. Tal es y ha sido la suerte de los homosexuales en la sociedad.
El homosexual verdadero, de naturaleza y necesidad, no se hace, nace en esa condición; y por más que no quiera serlo, no tendrá otro remedio más que asumirlo. Muchos hombres y mujeres, después de haber tenido familia o de haberse realizado profesionalmente, cuando ya la madurez ha caído sobre ellos, han terminado declarando su polaridad homosexual.
Muchas críticas han recibido los que nacen en esta condición y muchas causas han buscado los científicos. Algunos creen que la causa es conductual, otros que es biológica y otros que es psicológica. Yo creo que hay una naturaleza. Y creo que hasta el profeta Jesús de Nazareth estaba sumamente claro con eso, según leemos en evangelio de Mateo: "Hay hombres que han nacido eunucos. Otros fueron mutilados por los hombres. Hay otros todavía, que se hieron tales por el Reino de los Cielos. Entienda el que pueda" (Mt 19,12). Es decir que los que nacen con esta tendencia, lo son por naturaleza; los mutulados eran los castrados tradicionalmente o los que era iniciados a la sexualidad masculina y terminanaban por serlo como una opción; y cuando ellos mismos optaron por hacerlo, sea para satisfacer su biología o por obtener algún beneficio terminan ciendo homosexuales.
La homosexualidad no se planifica, salvo los casos de los que viven de los homosexuales, que sí planifican el encuentro y lo que pueden optener de aquel encuentro, desde una botella de licor hasta un carro, un apartamento o un viaje.
Hay quienes desde niños desarrollan o tienen un principio de identidad claro, ni siquiera la duda hamletiana los afecta, el ser o no ser no los perturba, al contrario, desde niños dicen "Soy", y ni siquiera se enfrentan al mundo, simplemente son lo que son y el mundo les importa poco. Pero, otros, no, en la intimidad de su cuarto o en lo más íntimo de sus ser, lágrimas de angustiaa corren lamentando lo que para ellos resulta como una condenación, su propio infierno.
Nada más terrible que ser homosexual en un pueblo, donde todos los tipos son muy machos, pero cuando se toman una botella de alcohol quieren venir a usar al chico que se sabe tiene tendencias extrañas.
El que se dice homosexual comienza a ser perseguido y acosado, como la mujer adúltera biblica, el homosexual quizás no es apedreado, como tampoco lo fue ella, pero sí es azotado por las burlas, las intrigas, los chismes y los comentarios que lo obligan a huir de donde vivía y a buscar establecer un guetto para poder subsistir en medio de un grupo en el cual pueda ser aceptado como tal.

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